“Evangelio

17 Octubre, 2015 – Espiritualidad digital

Sólo en presencia de mi Abogado

abogado   Cuando Jesús dijo: Al que hable contra el Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará, ¿a quién miraba?

   Te lo diré:

   En la noche del Jueves más terrible, Simón Pedro habló contra el Hijo del hombre. Juró y perjuró, por tres veces, que no lo conocía. Sin embargo, después de haber caído, lloró profundamente, y confió en el Amor de Dios, esto es, en el Espíritu Santo, que es también llamado Abogado. Por eso no se marchó, sino que esperó, en ese mismo Amor, obtener el perdón. No quedó defraudado. Recibió el perdón y fue puesto al frente del rebaño de Cristo.

   También Judas, aquella misma noche, ultrajó el nombre del Hijo del hombre, y lo entregó a cambio de treinta monedas. Después de haber caído, lloró igualmente. Pero, en su llanto, más lleno de remordimiento que de Amor, ultrajó también el nombre del Espíritu Santo, y huyó de Aquél que podía obtenerle el perdón. Se colgó de una rama y se mató.

   Son dos finales distintos para el mismo pecado. Tu jamás desconfíes del Amor de Dios, que es el Espíritu. Acude siempre sin miedo al confesonario.

(TOI28S)

“Evangelio