Evangelio 2018

11 octubre, 2015 – Espiritualidad digital

El joven rico y sus dos misterios

joven rico   Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Siempre he imaginado a Jesús pronunciando estas palabras con los ojos empapados en lágrimas. Mientras habla, su mirada está fija en ese joven que se marcha. Podía haber sido apóstol; podía haber sido santo; podía haber sido mártir; podía haber sido sacerdote y obispo… Pero prefirió ser, para sí mismo y para todos los hombres de todos los tiempos, el «joven rico»… ¿Y qué? ¿Alguien guarda una sola moneda suya?

   Queda el alma, mientras lee, sobrecogida entre dos vértigos: el primero es el «no» de joven. Y el que, en cuestión de segundos, con apenas veinte años pueda arruinarse una vida para siempre. Sé que, con Dios, siempre existe la posibilidad de enmienda y de confesión. Pero he visto muchas vidas arruinadas para siempre en cuestión de minutos con apenas veinte años. Y con menos.

   El segundo es la parálisis de Cristo. No mueve un músculo. No va detrás, ni lo persigue… Lo deja ir. Ese respeto de Dios por la libertad humana es un misterio inescrutable. Y, sin embargo… sin él, el hombre no sería libre, ni podría amar.

(TOB28)

“Evangelio