“Evangelio

8 Octubre, 2015 – Espiritualidad digital

Tres panes a medianoche

panes   En ocasiones, la espeleología es deporte bíblico. Y, entrando en las cuevas profundas de la Sagrada Escritura, descubre abismos y atisba misterios que uno podría pasar la vida contemplando sin cansarse jamás.

   Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: «amigo, préstame tres panes»… ¿Quién pide al Amigo tres panes a medianoche sino el alma eucarística que ansía el Pan de vida? La parábola es maravillosamente evocadora.

   Es noche cerrada… la noche de la fe. El sentido está dormido, y nada entiende. La Hostia, para él, son tinieblas. Ni sabe a nada, ni es hermosa, ni tiene música, ni se mueve si los dedos del sacerdote no la desplazan. Es Dios pequeño, y también dormido.

   Así oscurecido el sentido, y apagado su alboroto, el alma se acerca en medio de la noche de la fe al Amigo, a Jesús, y le pide tres panes, porque anda hambrienta y no puede resistir por más tiempo. No pide uno, pide tres panes, porque ansía al Padre, al Hijo y a Espíritu. Los tres, de forma misteriosa, están en la Eucaristía.

   Cuando los devora, también en Ellos duerme el alma… Y Ellos en ella. Todo es paz.

(TOI27J)