Evangelio 2018

6 octubre, 2015 – Espiritualidad digital

No utilices a Dios de recadero

recadero   Lo de utilizar a Dios como recadero no suele dar buen resultado. Lo intentó Epulón con Abraham, cuando, desde el Infierno, le pidió al Patriarca que enviase resucitado a Lázaro a casa de sus padres (Cf. Lc 16, 27-28), y el tiro le salió por la culata. Abraham le respondió que mejor se apañasen ellos y leyeran a los profetas.

   En otra ocasión, un hombre pidió a Jesús: Dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia (Lc 12, 13). Jesús le dijo que se apañase él y se guardase de la codicia.

   Hoy es Marta quien le pide al Señor, mientras se queja del modo en que su hermana la ha dejado con todo el trabajo: Dile que me eche una mano. Y Jesús, de nuevo, le responde que el problema es suyo, no de su hermana: Andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria.

   Ojalá aprendamos la lección: no queramos decirle a Dios lo que tiene que hacer. Él sabe mejor que nadie lo que es bueno. Hagamos nosotros lo que debemos, y no nos faltará su ayuda. En cuanto a lo de aconsejarle a Dios lo que tiene que decirle al prójimo… En fin…

(TOI27M)