Liber Gomorrhianus

30 Septiembre, 2015 – Espiritualidad digital

¿A donde vayas?

a donde vayas   Los hay lanzados. Llega uno (que así lo llama el evangelista), se encuentra con Jesús, se enamora, y le dice así, a bocajarro: Te seguiré a donde vayas.

   ¿Tú sabes lo que dices? Cuando a la promesa de seguir al Señor añades ese a donde vayas, ¿eres consciente de a dónde va Jesús? Si lo supieras, si vieras ante ti el Monte Calvario y el cuerpo de Cristo agonizante, colgando de un madero, ¿mantendrías ese a donde vayas con tanto entusiasmo? Mira que más cerca del Señor de lo que tú estás estaba Pedro, y, tras realizar la misma promesa, por tres veces gritó con juramento que no conocía a Jesús. ¿Serás tú más que Pedro?

   Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.

   En atención a tu debilidad, el Señor te lo ha dicho más suavemente que yo. Pero toma nota.

   Tu corazón es noble. Has conocido al Señor, y han entendido que la vida no tiene sentido si no es para seguirlo a Él… Pero ahora debes ser humilde, y saber que tú solo no puedes. Cambia tus palabras: «Señor, concédeme seguirte a donde vayas». Ahora sí.

(TOI26X)