Liber Gomorrhianus

25 septiembre, 2015 – Espiritualidad digital

La Verdad y el silencio

la-biblia1   Si ayer era Herodes, hoy es el propio Jesús quien pide a sus apóstoles que le lean la prensa: – ¿Quién dice la gente que soy yo? – Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas

   Todo mentira.

   – «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» – «El Mesías de Dios». Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.

   Todo el mundo hablando, y la Verdad conservada en un santuario al que sólo se accede a través del silencio. Está visto que las noticias realmente importantes no se leen en la prensa.

   Y esa prohibición de hablar no significa que no haya que anunciarlo. Poco después, tras su resurrección, el mismo Jesús que les pidió silencio les mandará anunciar a toda la Tierra la buena noticia. Pero, primero, esa noticia ha tenido que fraguarse en el silencio del alma.

   Por eso los hombres andan saturados de información, a la vez que ignoran la Verdad. Porque toda la información la reciben en medio de un gran ruido, mientras la Verdad sólo se la conoce en el silencio.

   Apaga la radio, cierra el periódico, reza un poco… Y, después ¡habla! Serás el mejor comunicador.

(TOI25V)