Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

19 Septiembre, 2015 – Espiritualidad digital

La mentira de los cantos rodados

cantos rodados   El agua, en las piedras, moja pero no cala. Las piedras mojadas brillan, y, si son lisas, como los cantos rodados, reflejan el sol. Pero el mismo sol que se refleja en ellas las seca al poco tiempo, y vuelven a ser sólo piedras. Su brillo era el de la mentira, el de lo fugaz, el de lo que hoy es y mañana ya no es. Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad.

   Con la tierra todo es distinto. Cuando se moja, es fea. Se forman charcos y no puedes pisar sin ensuciarte. Sin embargo, cuando se seca, no pierde el agua. La guarda en su interior y se deja fecundar en secreto. Luego surgen hierba, plantas, árboles y fruto. La tierra no miente; calla. Es distinto. Cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto al ciento por uno.

   No quieras ser como las piedras. No te luzcas en manifestaciones externas de piedad fingida para brillar ante beaturrones. Sé como la tierra: guarda la Palabra en tu interior, recógete, no quieras brillar. Deja que Dios entre en ti, te rompa por dentro, y aflore Él (¡no tú!) en una vida santa.

(TOI24S)