“Evangelio

18 Septiembre, 2015 – Espiritualidad digital

Maldito sedentarismo

sedentarismo   Que el cristianismo en Occidente sufre un serio peligro de extinguirse no es ninguna exageración. Sobre todo, cuando el motivo es evidente: el apostolado apenas existe. El cristiano medio no habla de Cristo fuera del templo o la familia, y menos aún con quienes no creen o lo rechazan. Dicho esto por enésima vez, habrá que añadir que el sedentarismo en que vivimos no ayuda.

   Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el evangelio del reino de Dios. Durante los años de su vida pública, Jesús caminó y caminó. Allá donde fue, dejó sembrada la semilla, y ni siquiera se quedó para verla crecer. Lo mismo podría decirse de Pedro y de Pablo, de Domingo y de Francisco…

   El problema no es que tengamos una dirección postal, sino que nos cuesta salir de casa. Nuestro sedentarismo no es de vivienda, sino de poltrona. Nos hemos anclado al lugar de trabajo y al hogar con mil «cosas que hacer» que son como cepos. No hay tiempo para salir, para conocer gente, para relacionarse con quienes están lejos…

   Debemos liberarnos y salir para liberar a quienes están atados con cepos peores. Cristo debe ser anunciado hoy.

(TOI24V)