Evangelio 2018

17 septiembre, 2015 – Espiritualidad digital

Importancia del ceremonial

ceremonial   Cuando los sacerdotes, de cuando en cuando, recordamos a nuestros fieles la conveniencia de asistir bien vestidos a la misa dominical, muchos nos miran con gesto de extrañeza. Parecen decirnos, con sus caras: «¿Qué le importa a Dios eso? Dios mira el corazón». Sucede lo mismo cuando animamos a quienes visitan el templo a que honren a Jesús sacramentado con una reverente genuflexión. Algunas personas piensan que, a Dios, el ceremonial le importa poco. Que lo único realmente importante es lo espiritual. Claro que, si fuese así, no habría tenido Dios la delicadeza de encarnarse. Ya se ve que la carne también le importa.

   No me pusiste agua para los pies… No me besaste… No me ungiste la cabeza con ungüento… ¡Vaya chasco, el del fariseo, si pensaba que «lo que importa es el corazón»!

   Resulta que sí; que al Verbo encarnado, además del corazón –que le importa, y mucho– también le importa la carne. Y estoy seguro de que no te gustaría escucharle palabras como éstas: «Viniste a mi boda en chándal y zapatillas… Pasaste por delante de Mí y no me saludaste con la genuflexión… Traías el móvil encendido a mi Banquete…»

   Si realmente amas a Cristo… ¡Compórtate!

(TOI24J)