“Evangelio

2 Septiembre, 2015 – Espiritualidad digital

Los enfermos tienen alma

enfermos   Cuando Jesús llegó a Cafarnaúm, la suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella.

   Cuando tengas algún enfermo en la familia, además de acudir al médico, acude al Señor. Pídele, como hicieron los vecinos de Simón, la curación de su cuerpo. Pero, sobre todo, pide por su alma, que es inmortal.

   No siempre cura en Señor el cuerpo de los enfermos. Si así lo hiciese, nadie moriría. Es preciso que crucemos, junto a Él, la puerta estrecha de la muerte, para que con Él entremos en el Paraíso. Pero, para que así sea, debemos morir en gracia de Dios.

   Por eso, cuando tengas algún enfermo en la familia, antes incluso que pedir su sanación, pide por su alma. Pídele a Jesús que ese enfermo confiese, que reciba la santa unción y tenga consuelo espiritual en su dolor.

   Junto a ello… Ya sabes: anima al enfermo para que llame al sacerdote, o busca –si es el caso– al capellán del hospital para que lo visite. Luego, pide también la curación. Pero hazlo con la tranquilidad de saber que, si ha llegado su hora, morirá en gracia de Dios y partirá hacia el Cielo.

(TOI22X)