Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

31 Agosto, 2015 – Espiritualidad digital

Aplausos y mentiras

aplausos   «Padre, yo me esfuerzo por tener contentos a todos, pero nunca lo consigo»… Y me lo dice una buena persona. Buena, aunque ingenua.

   En mi librito, son apenas dos líneas las que median entre estas dos frases del evangelio de hoy: Todos le expresaban su aprobación (…) Y decían «¿No es éste el hijo de José?». En tan poco tiempo, los nazarenos pasaron de ensalzar a Jesús a desconfiar de Él. Trece líneas más abajo: Se pusieron furiosos, y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco, con intención de despeñarlo. 13+2=15. Es decir: en quince líneas, pasamos de vitorear al Maestro a querer matarlo.

   Si el propio Dios no ha conseguido tener contento a todo el mundo, ¿cómo quieres lograrlo tú? No será que te gustan los aplausos, ¿verdad? Porque, en ese caso, me das pena. Entre los hombres, del aplauso a la bofetada va muy poca distancia.

   Deja de mirar al auditorio. Desprecia la opinión de los hombres. Y mira a Dios: procura agradarle sólo a Él. No lograrás que te aplauda, porque es Él quien debe ser aplaudido. Pero puedes lograr que te sonría. Y su sonrisa vale más que todos los aplausos de las criaturas.

(TOI22L)