Liber Gomorrhianus

30 Agosto, 2015 – Espiritualidad digital

Las malas hierbas

malas hierbas   La vida espiritual tiene bastante que ver con la jardinería. Tú puedes segar las malas hierbas, y, por un momento, desaparecen. Pero, si la raíz sigue dentro de la tierra, a los pocos días vuelven a aparecer. Y tendrás que segar otra vez, y otra, y otra…

   Así sucede con la lucha ascética: realizas esfuerzos ímprobos para hacer bien las cosas, y no ofender a Dios en nada. Pero, cada mañana, tus pecados luchan nuevamente por aparecer. Y, muchas veces, lo logran.

   Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí (…) Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.

   ¿No entiendes? Mientras sigas atento a tus actos y no te fijes en tu corazón, seguirás trabajando en vano. Porque la raíz de tus pecados está dentro, en el corazón. Allí hay egoísmo, soberbia, sensualidad, envidias, rencores, odios… Arrodíllate; pide al Espíritu Santo que entre y limpie; recibe con devoción los sacramentos; contempla, en los evangelios, al sagrado corazón de Jesús… Y, sin abandonar la lucha, hazte niño y deja que el Paráclito te purifique por dentro. Hasta que la única raíz que haya en ti sean los sentimientos de Cristo.

(TOB22)