Liber Gomorrhianus

28 Agosto, 2015 – Espiritualidad digital

Cortesía de los reyes

cortesía de los reyes   Son las divinas paradojas de la Redención. Y no es fácil entenderlas, salvo que aprendamos a pensar como Dios y no como los hombres (cf. Mt 16, 23), es decir, con la mente de Cristo (cf. 1Co 2, 16).

   El esposo tardaba… Y es que, justo al día siguiente de considerar nosotros aquí la importancia de la puntualidad, y el interés de Dios porque sus administradores sirvan a los siervos la comida a sus horas, se nos devela que el propio Esposo, el Amo, el Señor que tanto insistía en la puntualidad, llega tarde a su propia boda. ¡Menudo ejemplo!

   Está claro que así pensamos los hombres. Desde nuestro punto de vista, Dios siempre llega tarde. Y, si no nos encuentra dormidos, nos encuentra impacientes y enfadados. ¡Tantas oraciones, y parece que Dios no escucha! Pocos tienen la mansedumbre que tuvieron Marta y María después de haber llamado al Señor para que curase a su hermano y haber visto morir a Lázaro sin que Jesús apareciese.

   Sin embargo, desde el punto de vista de Dios… La puntualidad es cortesía de los reyes. Dios siempre llega a su hora. Somos nosotros quienes tenemos demasiada prisa, y no sabemos aceptar sus tiempos.

(TOI21V)