Liber Gomorrhianus

26 Agosto, 2015 – Espiritualidad digital

Mejor no hablar de más…

hablar de más   Todas las frases que comienzan por «yo, en tu lugar, haría…» son muy arriesgadas. Lo mismo digo de las que comienzan por «lo que yo haría en esa situación…». El misterio de la libertad humana me parece insondable.

   Jesús acusa a los fariseos de proclamar: Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas. Precisamente Él es el único que sabe lo que habría sucedido en esa situación. Pero, en cuanto a nosotros…

 Por de pronto, y si quieres, acéptame un consejo: nunca digas «yo no haría esto», porque, un buen día, te puedes encontrar haciéndolo. Y si «esto» es una ofensa a Dios, además de verte acusado por «esto» te verás acusado por tu soberbia. ¿Tan bueno te creías? Anda, recuerda a Simón Pedro y no hables de más.

   Tú, yo, y quienquiera que viva bajo el sol somos capaces de cualquier pecado y de cualquier atrocidad. Por eso, antes que sentirnos seguros en nuestra «virtud», más nos valdría rezar muchas veces el Padrenuestro: ¡No nos dejes caer en tentación! Porque el único garante de que no pequemos es Dios. Y a Él se lo debemos pedir cada mañana.

(TOI21X)