“Evangelio

23 Agosto, 2015 – Espiritualidad digital

Duro de lejos… Y blando de cerca

adultera   Pensamos que el cristianismo debe ser blando, confortable y consolador. No hay que asustar a la gente, no hay que aburrir a jóvenes ni a niños, y cualquier discurso que suene duro es propio de dictadores, no de cristianos que viven en democracia. Buscamos una Iglesia que pueda convivir con el mundo sin llegar al martirio. Pero lo cierto es que Jesús no fue así.

   Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso? (…) Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.

   Hagamos honor a la verdad: Jesús fue duro de lejos y tierno de cerca. Exponía la verdad sin concesiones, llamando a cada cosa por su nombre, pero cuando miraba a los ojos de alguien se emocionaba. Su discurso moral alcanzó un nivel de exigencia al que nadie osó llegar; habló del pecado y del Infierno. Pero cuando tenía delante a un pecador lo trataba con tal ternura que lo derretía por dentro hasta transformarlo.

   Sigamos haciendo honor a la verdad: somos lo contrario que Jesús. Pronunciamos discursos conciliadores de marketing acaramelado, pero tratamos a palos a quienes se nos acercan. Blandos de lejos… Y duros –insoportables– de cerca. Lástima.

(TOB21)