Evangelio 2018

9 agosto, 2015 – Espiritualidad digital

No critiquéis

no critiquéis   Cuando yo estudiaba Derecho, se llamaban «obiter dicta». Eran anotaciones dictadas como de paso («obiter»), pero que, así «de paso», alcanzaban valor legal.

   Las dos palabras a las que hoy me refiero son, en el discurso del Pan de vida, un «obiter dictum», pero llevan tal carga de autoridad y sabiduría que, sólo con obedecerlas, muchos se lanzarían decididamente a la santidad.

   No critiquéis. No hace falta que sigas leyendo el evangelio de hoy. Quédate ahí. Y repasa todas las palabras ociosas, las murmuraciones, las insidias que salen de tu boca a lo largo del día. Cuando estás viendo la televisión y aparece tu «político favorito» (ya me entiendes), cuando conversas con los amigos y habláis sobre otros «amigos», cuando lees la prensa y piensas de todo sobre todos los que allí aparecen, cuando hablas de tus nueras o tus yernos o tus cuñadas o cuñados…

   No critiquéis. No basta para ser santo. Pero basta para ser discreto, prudente, ponderado y sabio. No es poco eso. Si le añades la piedad, tienes más de la mitad del camino recorrido.

   No critiquéis. ¿Serás capaz de cumplirlo? Y si, en lugar de criticarlos, rezas por tus semejantes, tendrás muy contento a Dios.

(TOB19)