Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

8 Agosto, 2015 – Espiritualidad digital

Vuestros hijos

hijos   El miércoles pasado, una mujer cananea acosaba a Jesús pidiéndole que tuviese compasión de su hija. Hoy, un padre israelita, de rodillas, le suplica: Señor, ten compasión de mi hijo. Ni aquella mujer ni este hombre hubieran orado con más insistencia si hubiesen pedido algo para ellos. Unos buenos padres aman más a sus hijos que a su propia vida.

   Algo deberíais aprender, padres y madres: cuando los hijos son pequeños, vuestra autoridad es suficiente para llevarlos de un lado a otro. Pero llega un día en que esos hijos alcanzan la edad de tomar su vida en sus propias manos; y, entonces, ya no basta vuestra autoridad. Porque les decís «haz esto» y os protestan. Y, al final, acaban haciendo lo que quieren sin contar con vosotros.

   Cuando ese día llega, vuestra labor como padres no ha terminado. A partir de entonces, deberéis educar a vuestros hijos rezando por ellos. Decidle al Señor: «Señor, mis hijos han echado a volar; ya no puedo controlarlos. Que tu mano alcance donde la mía no llega». Tened por seguro que vuestra oración de padres, al igual que la de aquella mujer cananea o este padre israelita, es muy valiosa. No la abandonéis.

(TOI18S)