“Evangelio

16 Julio, 2015 – Espiritualidad digital

Hacer nada no descansa. ¡Palabra!

hacer nada   «Estoy cansado de no hacer nada», me decía un veraneante versado en las labores de tumbona, baño y exposición solar. Vermut, comida, copa, siesta, partida, paseo, cerveza, cena en chiringuito, copa… ¡Agotador! Acaba en la cama a las tres, y no duerme porque hace calor. Se levanta a las diez, desayuna, y vuelta a la tumbona… ¡No hay quien pare de no hacer nada!

   Es medio broma, pero va totalmente en serio: hacer nada no descansa.

   Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo (…) y encontraréis vuestro descanso. Más que los cuerpos, son las almas las que van cansadas. Y el necesario descanso del alma viene cuando el corazón se recuesta en Cristo y la vida se emplea en realizar, amorosa y pacíficamente, la Voluntad de Dios.

   No hay nadie tan descansado como quien sale del confesonario con el alma en paz. Le parece haber nacido de nuevo, se ve con fuerzas y con ánimo para escalar las cumbres del Cielo, y disfruta de cuanto hace.

   No está Dios en contra de la cerveza ni del baño. Pero nos grita que se saborean más cuando se vive en gracia.

(TOI15J)