Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

14 Julio, 2015 – Espiritualidad digital

Milagros

20150207211625_jesus-sana-la-hija-de-una-pagana-sirofenisa   Los milagros, por desgracia, fueron uno de los grandes fracasos de Jesús. Muchas personas que vieron curados a sus enfermos, o que se vieron, ellos mismos, sanados de enfermedades, no consta que se convirtieran. En algunos casos, incluso se volvieron peores aún, como aquellos nueve leprosos curados que ni siquiera encontraron tiempo para agradecer el milagro. Si los signos que Jesús realizó en la tierra eran una llamada a la conversión, habrá que decir que su éxito fue muy limitado. Y la culpa, desde luego, no fue del Señor, sino de nuestra falta de correspondencia.

   ¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido. Sin embargo, aquellas dos ciudades se apropiaron de los milagros obrados en ellas, y no quisieron responder al mensaje que esos milagros mostraban.

   Estoy escribiendo para ti, que participas del milagro de la Eucaristía. Y aunque mañana mismo se te apareciese el propio Dios, si no te conviertes, si no cambias, todos esos milagros habrán sido en vano. Pero si respondes, si luchas por convertirte, la gracia divina te otorgará el mayor de los milagros: tu santificación.

(TOI15M)