Liber Gomorrhianus

8 Julio, 2015 – Espiritualidad digital

¿Por qué juegas a ser Dios?

bien   Miras a tu alrededor, y por todas partes ves necesidades. El panorama te parece desolador: sufrimiento, enfermedad, vacío… Quisieras poner remedio a todos los males. De la mañana a la noche, no paras. Ayudas a unos, visitas a otros… Pero no puedes atender a todos. Te reclaman de tantos lugares a la vez que sientes que las necesidades te desbordan. Entonces viene la angustia. Realmente, te has dispersado por tantos lugares que, al final, no has logrado nada.

   Algo has logrado: has defraudado a los tuyos. Tu familia siente que te ha perdido. Dicen que le perteneces a todo el mundo menos a ellos. He ahí el resumen de tus hazañas.

   No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Si el propio Dios, siendo omnipotente, al venir a la Tierra no salió de los límites de Israel; si, al enviar a sus discípulos, les asignó un pequeño territorio… ¿Por qué quieres tú llegar a todas partes? ¿No ves que tu misión no consiste en hacer todo el bien posible, sino en hacer con amor el bien que Dios te pide, y en dejarle el resto a Él?

(TOI14X)