“Evangelio

23 Junio, 2015 – Espiritualidad digital

Preguntando se llega al cielo

senda       Una autopista la encuentra cualquiera. En cambio, un camino estrecho en la ladera de un monte es todo un enigma. En ocasiones, estos caminos no aparecen ni en los mapas. La única forma de dar con ellos es preguntar a los viejos lugareños, o a los pastores. Por eso dice el profeta: Preguntad por la vieja senda. ¿Cuál es el buen camino? Seguidlo, y hallaréis reposo (Jer 6, 16).

   ¡Qué estrecha es la puerta, y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos. Convéncete: el camino del Cielo no lo encontrarás solo. Es muy estrecho, y el mundo olvidó señalizarlo. Debes preguntar a los ancianos, es decir, a los presbíteros. Ellos, que han recibido la tradición secular de la Iglesia, te lo indicarán.

   El sacerdote no es un jefe empeñado en que le obedezcas para alimentar su afán de poder sobre las almas. El sacerdote es, simplemente, alguien a quien preguntas por la vieja senda que conduce al Cielo. Si no te gusta el camino que te indica, no despotriques contra él, que a nada te obliga. Eres libre, ve por donde quieras. Aunque, si no haces caso a quien te indica el camino…

(TOI12M)