Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

22 Junio, 2015 – Espiritualidad digital

La viga en el ojo

viga   Cuando tienes una mota en el ojo, aún puedes ver, a pesar de que el ojo te pica. Pero eres consciente de que hay algo debajo de los párpados que te está molestando. Cuando te das cuenta de que no puedes sacarlo, pides ayuda, y un buen amigo ve lo que no ves tú: dónde está la mota. La saca suavemente, y te ha alegrado el día.

   ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? El problema de la viga es que te deja sin ojo, se incrusta en el cerebro y te vuelves idiota perdido. Alucinas, ves elefantes rosados, estrellitas y cucarachas, pero nada es real. Peor aún es si, con semejante artefacto en el globo ocular, tratas de ayudar a alguien. Lo más probable es que lo vuelvas tan idiota como tú.

   Mientras podamos reconocer nuestros errores y pedir ayuda, cualquier pecado es una mota en el ojo: tiene remedio. Lo malo será el día en que nos hayamos hecho tan amigos de nuestros errores que perdamos la noción de la realidad. Ese día lo tendremos bastante oscuro. Dios nos libre.

(TOI12L)