Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

21 Junio, 2015 – Espiritualidad digital

Cuando Jesús se pone en pie

calma   Él estaba en popa, dormido sobre un almohadón. Algunos días, Jesús está tumbado. Esos días son sábado santo. Parece que se hubiese rendido, que hubiese cerrado los labios y se hubiera sumergido en el silencio. El mal avanza y gana terreno sin que nadie lo detenga, las olas coronadas por espumarajos de tinieblas se abalanzan sobre nuestras barcas, y nos sobrecoge el temor de ser anegados por el mal. Algo dentro de nosotros se pregunta: «¿Dónde está Dios?» Aparentemente, no hay respuesta. Y, sin embargo, es el tiempo de la esperanza.

   Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: –«¡Silencio, cállate!». Otros días, Jesús está en pie. Esos días son viernes santo. Se alza en la Cruz sobre la tierra, extiende sus brazos, y clama fuertemente a su Padre. Las olas de tinieblas, con todo su maléfico estruendo, rompen contra su Cuerpo como contra un arrecife. Cuando quieres darte cuenta, el viento se ha calmado, y las olas ya no están. Jesús continúa en pie, ahora despidiendo luz. Es domingo.

   En otras ocasiones, Jesús está sentado. Enseña a su pueblo lo que debe hacer cuando se postra y lo que debe alegrarse cuando se pone en pie.

(TOB12)