“Evangelio

14 Junio, 2015 – Espiritualidad digital

En privado

privado   Vas a la iglesia los domingos, y procuras prestar atención a las lecturas. Incluso tratas de seguir la homilía del sacerdote. ¡Muy bien! Pero no basta.

   Lo que has escuchado era para todos. A pesar de que hay personas convencidas de que el sacerdote les tiene manía y dispara contra ellas en los sermones como un francotirador, lo cierto es que, cada domingo, el sacerdote tiene ante sí a cientos de personas, y lo que dice lo dice para todos, sin particularizar. Por eso no basta con que escuches las lecturas y sigas la homilía.

   Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. Hay algo en la Palabra de Dios que es sólo para ti, y para nadie más. Pero ese «algo», ese mensaje personal e intransferible, te lo tiene que decir el Señor en privado.

   Necesitas la oración mental. Son esos minutos de «tú a Tú» con el Señor, en los que habláis en el secreto del corazón y conversáis en privado. Allí se fraguan los grandes amores, allí se alumbran las grandes luces, allí descansa el corazón y se adquiere intimidad con Dios.

   No te conformes con ir a misa.

(TOB11)