Liber Gomorrhianus

1 Junio, 2015 – Espiritualidad digital

La piedra angular que sostiene el cosmos

piedra angular   No deberíamos salir de nuestro asombro al considerar el modo en que el Hijo de Dios ha decidido quedarse a vivir en la Tierra. Encarcelado en los sagrarios, habita allí como un inválido. Tienen que sacarlo los sacerdotes, y Él se deja… Tienen que llevarlo en brazos, como a un pobrecito, y Él se deja… Tienen que trasladarlo en sus manos por las calles para llevarlo a las casas de los enfermos, y Él se deja… Hasta para bendecir a su pueblo tienen los sacerdotes que moverlo, y Él se deja… Pasa horas y horas solo, olvidado en esa amorosa prisión de los sagrarios, y, en ocasiones, en templos cerrados durante el día. ¡Y es Dios! ¿Habéis visto jamás tanta humildad?

   La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Desde su silencio, Él sostiene el mundo, como los pilares sostienen desde dentro el edificio sin que nadie lo advierta. Muchos lo saben, y asientan su vida en torno a la Eucaristía. Son almas eucarísticas, que gravitan alrededor de los sagrarios y los altares. Han encontrado el Amor, y no lo soltarán.

   Todo lo demás pasará. Quien viva asido a la sagrada Hostia, con Cristo permanecerá para siempre.

(TOI09L)