Liber Gomorrhianus

18 Mayo, 2015 – Espiritualidad digital

Hace falta valor para ser mansos

hace falta valor   ¿De qué nos asombramos? Está anunciado: En el mundo tendréis luchas.

   Y el mundo comienza en las puertas del alma. En cuanto salimos de allí, el cuerpo mismo nos grita: dolores y enfermedades, apetencias desordenadas, cansancios y rebeldías… No es fácil tratar con el propio cuerpo.

   Das un paso más, sales al exterior, y, de nuevo, muerte y violencia. Contrariedades, incomprensiones, humillaciones, fracasos, desplantes, persecuciones…

   Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. Hay quienes buscan la paz en el mundo. Y se puede obtener, aunque es frágil y requiere un precio elevado. Basta con pactar con el cuerpo y con el mundo. Dale al cuerpo todo lo que te pide, haz todo lo que los demás esperan de ti, sé complaciente contigo mismo y con quienes te rodean. Entonces, durante un tiempo, te dejarán en paz… Hasta que se cansen de ti. Pero, cuando eso suceda, habrás perdido todo: la complacencia de Dios y el agrado del mundo.

   Tened valor: yo he vencido al mundo. Es el valor de los mansos y humildes; de quienes han encontrado la paz en Él, y no temen vivir como crucificados en su propia carne y en el mundo.

(TP07L)

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