Evangelio 2018

17 mayo, 2015 – Espiritualidad digital

Un haz de luz levantado sobre el Cielo

ascensión   Sostén una linterna, apuntando con su luz hacia abajo, a apenas dos centímetros del suelo. Verás un pequeño círculo de luz. Si quieres alumbrar la habitación por entero, alza hasta el techo la linterna. Y, si su brillo es potente, el haz de luz lo alcanzará todo, y podrás conocer el color de paredes y muebles. Es una lámpara. Si la alzases aún más, por encima del techo, y la elevases kilómetros y kilómetros sobre el suelo… Entonces, si la potencia de su luz lo permite, tendrías el sol. La tierra entera quedaría iluminada.

   He aquí el misterio de la Ascensión del Señor. Vino a la Tierra, y, postrado en la carne, como nosotros, a menos de dos metros del suelo, iluminó a quienes tenía cerca, a los apóstoles y discípulos que en Israel se congregaron en torno a Él. Fue su pequeño círculo de luz. Pero, cumplida su misión en la Tierra, se alzó sobre las nubes para ser, con el brillo divino de su Espíritu, luz del mundo, y esclarecer la tierra entera y las almas.

   Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación. Ya lo ves: nosotros debemos ser sus rayos. ¿Lo somos?

(ASCB)

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