“Evangelio

15 Mayo, 2015 – Espiritualidad digital

El atajo

atajo   Dentro de dos días celebraremos la Ascensión del Señor, que constituye su exaltación, por encima de toda criatura, a la derecha del Padre. Pero el camino a esa exaltación pasó por el oprobio de la Cruz.

   ¿Qué otro camino queremos seguir nosotros, discípulos suyos? Cristo nos promete el triunfo final, pero no nos oculta los dolores del camino. Lloraréis y os lamentaréis (…), pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.

   Tras leer estas palabras, debería quedar claro que acercarse a Cristo para no llorar es un sinsentido. Sin embargo, toda la oración de muchos sigue marcada por el deseo de que Dios les ahorre los dolores de esta vida. Quisiéramos un atajo que nos llevase al triunfo sin cruzar la senda de las lágrimas. Ese atajo se lo mostró Satanás a Cristo en el Desierto, y el Señor lo rechazó. ¿Vamos ahora a querer que lo abra para nosotros?

   Con todo, hay atajo. Y el atajo es Él. Porque, al haber sufrido, ha dejado, como dulce alfombra, su Cuerpo llagado en la Cruz. Y pasar por la Cruz para llegar al Cielo es ir a Cristo (Vida) a través de Cristo (Camino) contemplando a Cristo (Verdad). Él lo es todo.

(TP06V)

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