Evangelio 2018

9 mayo, 2015 – Espiritualidad digital

Víctimas y verdugos

20660089-verdugo-de-dibujos-animados-con-una-gran-hacha-aislado-en-blanco   No deberíamos confundir las cosas. Es muy fácil, ante cualquier ofensa recibida del prójimo, pensar que estamos siendo perseguidos, identificarnos con Jesús crucificado, y sofocar nuestro dolor convirtiéndonos en víctimas de la malicia ajena. Por las mismas, quienes nos hacen daño quedan convertidos en verdugos, y el daño que sufrimos parece, por sí solo, redentor.

   Pero es mejor hacer honor a la verdad. Los victimismos no son buenos. No siempre nos hacen daño porque seamos santos. No siempre las ofensas con que nos hieren son las mismas que hirieron al Señor. Muchas veces nos hacen daño porque –déjame decirlo así– nos lo hemos ganado. Y no sufrimos por buenos, sino por pecadores. Muchas veces, el dolor que nos provocan es menos del que merecemos por nuestras culpas. Y no estamos, precisamente, en el bando de la Víctima sin culpa, sino que compartimos, con quienes nos hieren, el bando de los verdugos.

   Sé que es más consolador hacerse la víctima. Pero es más provechosa la penitencia.

   Todo esto lo harán con vosotros a causa de mi nombre. Asegúrate, antes de ponerte de víctima, de que es «su nombre», y no tus pecados o imprudencias, el motivo por el que te persiguen.

(TP05S)

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