Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

3 Mayo, 2015 – Espiritualidad digital

Gloria y ocaso del sarmiento

sarmiento   Somos sarmientos arrancados de una vid. Es consecuencia de aquel pecado por el que nuestros padres se apartaron de Dios.

   Recién caído, el sarmiento arrancado de la vid conserva su frescura. Lo ves, y apenas lo distingues del que está unido al tronco. Miras a un niño que acaba de nacer, y todo es vida en él. Parece que no fuera a morir nunca.

   Pero, si vuelves al cabo de unos meses, el sarmiento está seco. En poco tiempo, será polvo y ceniza. Pasan los años, y el hombre se hace viejo. Y muere. Hoy día, ni siquiera hay que esperar mucho para sea polvo y ceniza. Es más barata la cremación. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, y los echan al fuego, y arden.

   El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante. ¡Dichosa vida de la gracia! Por los sacramentos, el sarmiento es unido de nuevo a la vid. Y por la oración y la eucaristía, se nutre de su savia. Y da frutos hermosos de santidad. Y recibe vida eterna.

   ¡Está tan cerca el confesonario! ¿Cómo hay quienes prefieren vivir muerte?

(TPB05)

“La