“Evangelio

25 Abril, 2015 – Espiritualidad digital

Y los peces, ¿qué?

peces   En nuestro apostolado, a menudo olvidamos a los peces. Muchos olvidan incluso a los hombres, y no proclaman a nadie el anuncio que han recibido; con poca alegría lo recibieron. Pero incluso quienes predicamos a los hombres, a menudo olvidamos a los peces. San Antonio de Padua, despreciado por los habitantes de Rímini, predicó a los peces, y los peces salieron del agua para escuchar el nombre de Cristo. Creo que llevan tiempo sin escuchar nada.

   Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación. Son palabras de Jesús. Y no nos mandan predicar sólo a los hombres, sino a toda la creación. Eso incluye también a los peces, y a los árboles, y a las nubes…

   ¿Te extraña? No debería. Porque, cuando una persona cae presa de un ataque de alegría, canta y grita sin dirigirse a nadie en concreto. Es como si quisiera que la creación entera compartiese su gozo.

   Entiéndeme bien. No te estoy invitando a hacer cosas extrañas, que ya sé que ni tú ni yo somos san Antonio de Padua. Te estoy preguntando si no sientes el deseo irrefrenable de anunciar la resurrección de Cristo a toda criatura. Incluso a los semáforos.

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