Liber Gomorrhianus

21 Abril, 2015 – Espiritualidad digital

Otro pan, otra vida

pan de vida   Para leer el discurso del Pan de Vida, debemos familiarizarnos con el lenguaje de Jesús. En sus labios, las palabras «pan» y «vida» adquieren un significado peculiar.

   El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo. Si el pan normal brota de la tierra con la espiga, el pan de Dios baja del cielo. Invocado por el sacerdote con las palabras de la consagración, el Espíritu desciende a la tierra sobre el altar y deposita al Verbo Divino en las sagradas especies. Es su cuerpo, entero, verdadero y misterioso el que se hace presente. Y si toma apariencia de pan es porque quiere ser comido y servir de alimento.

   Yo soy el pan de la vida. Él es también la vida. Lo que normalmente entendemos por vida no es sino un proceso biológico que acaba en la putrefacción y la muerte. Sin embargo, esa vida que es Cristo, vencedor de la muerte, es eternidad regalada al alma. No es una mera promesa de supervivencia más allá del sepulcro, sino el gozo, hoy y ahora, de las delicias celestiales. Allí la muerte no puede ni siquiera alcanzar al cristiano.

   ¡Señor, danos siempre de este pan!

(TP03M)

“La