Evangelio 2018

20 abril, 2015 – Espiritualidad digital

El mazo que reza

mazo   Es tradicional, en la literatura cristiana, la contraposición entre fe y obras. Ya desde el Nuevo Testamento, con sus martas y marías, pablos y santiagos, aparece ese binomio que ha llegado al refranero español con su «a Dios rogando y con el mazo dando». Rezar y actuar, creer y vivir… ¿qué es lo que de verdad importa?

   La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado. No se puede expresar mejor. Si pretendes salvarte por tu fe, recuerda que la fe tiene forma de obra, de trabajo. No es la de quien, sentado, proclama sus convicciones, sino la de quien lleva su vida ante Dios; la de quien vence la pereza para comulgar diariamente, para rezar el rosario, para conseguir media hora diaria de oración. Esos ruegos llevan muchos golpes de mazo detrás.

   Y si pretendes salvarte por tus obras, recuerda que la obra que Dios quiere es tu fe; que tus obras deben manar de un amor profundo por Jesucristo, deben estar hechas en gracia de Dios, y haberse forjado en la oración. Ese mazo tuyo que golpea debe estar fabricado en la carpintería de José, con muchas horas de intimidad con Cristo.

(TP03L)

“La