“Evangelio

6 Abril, 2015 – Espiritualidad digital

¡Alegraos!

alegraos   ¿Pero es que nos lo tienen que mandar desde lo alto? ¿Tan torpes somos?

   ¡Alegraos!

   Lo somos. Esta palabra –Alegraos–, la primera brotada de los labios de Jesús resucitado, es todo un revulsivo contra nuestra falta de fe. Es una suave y dulce bofetada de luz en los ojos dormidos, un saludo de madre que despierta a sus pequeños, una caricia que, al recorrer las mejillas de los muertos, los hace renacer a la vida. ¡Alegraos!

   No cargaré las tintas contra nuestra incredulidad. Es cierto que creemos al momento las malas noticias, mientras nos restregamos una y otra vez los ojos ante las buenas. Pero también es cierto que nuestra pobre condición nos ha acostumbrado al sufrimiento y nos ha prevenido contra la alegría. Las buenas noticias suponen una auténtica revolución.

   Pues bien: esa revolución está en marcha. Aquél que hoy nos sonríe y nos dice alegraos habla desde lo eterno y muestra las manos llenas de dicha para cada hombre. Trae en ellas los frutos de su sacrificio y nos los ofrece. Es vida eterna lo que mana de su costado, y esa fuente está al alcance de todo aquél que desee beber en ella hasta saciarse.

   ¡Alegraos!

(TP01L)

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