Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

3 Abril, 2015 – Espiritualidad digital

Hoy, que la mesa está vacía…

viernes   Siempre me ha sorprendido la enorme afluencia de personas que concurre a los oficios del Jueves Santo, y cómo se reduce la cifra a la mitad llegado el Viernes. Me dicen –y lo tendré que creer– que la culpa es del horario. Prescribe la liturgia que los oficios del Viernes Santo se celebren lo más cerca posible de las tres de la tarde. «… ¡Y nos coge a todos comiendo!», me protestan. Lo más curioso es que el Viernes Santo es día de ayuno.

   Parece de risa, pero no lo es. Es como para ponerse a rezar. Porque los oficios del Jueves celebran –precisamente– una comida, pero el Viernes el Señor grita que tiene sed desde la Cruz mientras le llevan vinagre a los labios.

   Grita Dios: «¡A comer!», y todos vienen. Grita Dios: «¡A morir!» y los hombres gritan: «¡A comer!»

   ¿Quién habrá, Jesús, que quiera morir contigo? ¿Quién habrá que se adentre contigo en la noche, cruce a tu lado las tinieblas, experimente tu desolación, llore junto a Ti por los pecados cometidos, y abrazado a Ti en esa Cruz que es tálamo nupcial entregue la vida por Amor?

   Tú Mamá… Y la Magdalena… Y Juan… ¿Y yo?

(VSTO)