“Evangelio

2 Abril, 2015 – Espiritualidad digital

¡A morir, a dar la vida!

Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo   Entramos en las horas más decisivas e intensas del año. Comienza a oscurecer. Es el tiempo de los amores, de la intimidad, de los secretos y las confidencias. Sé que cuanto ahora escribo contrasta con las multitudes que abarrotan las playas, con este sol de abril y las terrazas de los bares atestadas de gente. Y, sin embargo, Jesús sigue llamando al hombre al Calvario, aunque una buena parte de la Humanidad haya decidido tomar la dirección contraria, al grito de «¡A vivir, que son dos días!»

   ¡A morir, a dar la vida, que es la eternidad la que está en juego! Si se adentra Jesús en la noche, esa noche es nuestro día. Y si se adentra Jesús en la muerte, esa muerte es nuestra vida. Allí, sobre el Gólgota, veremos alumbrarse una fuente de agua y sangre capaz de limpiar todo pecado y de saciar la insoportable sed de cada hombre.

   Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.

   Sucio estoy, y enfermo. Y no puedo lavarme ni curarme a mí mismo. Permíteme ir contigo hasta la Cruz. Lávame y cúrame. Báñame en tu muerte, para que, en adelante, mi vida esté indisolublemente unida a Ti.

(JSTO)