Evangelio 2018

20 marzo, 2015 – Espiritualidad digital

Creemos que sabemos, y todo lo ignoramos

ignoramos   ¡Con qué facilidad juzgamos a los hombres, y con qué solemnidad nos equivocamos! Creemos que vemos, y no vemos nada. Creemos que sabemos, y es mucho más lo que ignoramos. Juzgamos por lo que aparece, y la verdad ni la atisbamos. Nuestros errores son clamorosos.

   Éste sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene… ¡Pobres idiotas! Incluso en lo que creían saber se equivocaban, pues tenían a Jesús por nazareno, cuando había nacido en Belén. Pero, aún teniendo delante su partida de nacimiento, habrían errado. Un hombre no viene de la Tierra, sino de un designio de Dios. ¿Qué sabréis vosotros sobre eso? Y este Hombre viene del mismo Dios y es Dios. ¿Juzgaréis a Dios? Lo haréis… ¡Y cómo!

   Delante de ti, una persona ha cometido un error, o, peor aún, ha perpetrado un pecado. Y ya crees que sabes todo sobre ella, y la juzgas sin más datos que lo que ven los ojos y los oídos oyen. Ignoras lo que hay en su corazón, nada sabes sobre sus sufrimientos ni sobre su pasado, desconoces el designio de Dios sobre ella… ¡Y juzgas!

   Recuerda, al menos, que tú también serás juzgado.

(TC04V)