Liber Gomorrhianus

13 Marzo, 2015 – Espiritualidad digital

Dígame, Padre, ¿qué tengo que hacer?

consejos   Me ha hecho sonreír la pregunta del escriba: ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Dos mil años después, muchos de quienes frecuentan nuestros templos lo hacen movidos por la misma pregunta: «¿Qué tengo que hacer?» Desean que el sacerdote, en un sermón lo más breve posible –¡tienen tanta prisa!– les explique qué tienen que hacer. Y, cuando el pobre sacerdote se pliega a sus deseos, y les dice lo que tienen que hacer, no les gusta y salen de la iglesia despotricando: «¡Qué exagerado! ¡Así va a quedarse sin auditorio! ¡Cómo se puede ser tan radical!»… Somos la pera limonera.

   Tened esto muy claro: Ni lo más importante que podéis llevaros del templo es un consejo, ni la principal misión de los sacerdotes es deciros lo que tenéis que hacer. Estamos jugando a otra cosa.

   Respondió Jesús: –«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón”». La principal misión de los sacerdotes es mostraros a Cristo. En cuanto a vosotros, no acudáis al templo en busca de consejos. Buscad el rostro de Cristo, y, al encontrarlo, amadlo desesperadamente. Entonces no necesitaréis que nadie os aconseje nada.

(TC03V)