“Evangelio

12 Marzo, 2015 – Espiritualidad digital

Pecar callando

demonio mudo   Jesús estaba echando un demonio que era mudo… Se habla poco del demonio mudo, y quizá sea ése su mayor triunfo: lograr que enmudezcamos y no pronunciemos su nombre. Hablemos de él, desmantelemos sus trampas. Expulsemos, hablando, a quien callando y haciendo callar se apodera del hombre.

   «Esto no se lo diré al confesor. No es relevante, y, además, no me iba a comprender. Mejor lo callo». En ese caso, déjame decirte que tienes un secreto con el demonio. Y no es buen confidente.

     «¿Para qué voy a complicar la vida a mis amigos y compañeros de trabajo hablándoles de Dios? Además, si lo hago, quizá me etiqueten y pierda mi prestigio. Mejor dejar las cosas como están». Con secretos razonamientos como éste, sella el demonio mudo los labios de quienes deberían ser apóstoles.

   «Aunque este amigo está obrando mal, no le corregiré. Allá él, yo no quiero meterme en su vida. Además, no me iba a hacer caso». Y, de este modo, tu mudez te hace cómplice del pecado de tu hermano.

   «– ¿De dónde vienes? – De dar un paseo»… Y vienes de misa. Aunque, por cobarde, todo lo que en misa ganaste se lo diste al demonio mudo.

(TC03J)