Liber Gomorrhianus

11 Marzo, 2015 – Espiritualidad digital

Gente cansada, y gente que descansa

Ley de Dios   Dice un salmo que la Ley del Señor es perfecta, y es descanso del alma (Sal 19, 9). El ignorante piensa que cumplir la Voluntad divina cansa, y el pecado descansa. Pero pronto aprende que lo cansado es pecar. Pecar mata al hombre, y, antes de matarlo, lo deja molido en el molino de la desdicha. No quiere volver a Dios, pensando que se cansará; y no puede dejar de pecar, porque es esclavo. Si no se convierte, morirá, y, después de morir, vagará eternamente en el Infierno sin encontrar descanso, como los demonios.

   Quien cumpla y enseñe estos preceptos será grande en el reino de los Cielos. Quien cumple la Ley de Dios tiene el alma en paz. Aunque exteriormente se canse, vive descansado, porque reposa en el Amor de su Creador. Como san Juan, tiene la cabeza recostada en el pecho del Maestro, y escucha cada uno de sus latidos. A quien cumple la Ley de Dios, hasta la muerte se le convierte en sueño, del que despierta en el descanso celestial.

   Yo repartiría la Ley de Dios incluso a los ateos que quisieran ser felices. Al fin y al cabo, es el manual de instrucciones del Fabricante.

(TC03X)