Liber Gomorrhianus

28 Febrero, 2015 – Espiritualidad digital

¿A qué aspiras?

aspiraciones   Terminamos hoy nuestro examen de conciencia cuaresmal, dispuestos para realizar una contrita confesión y recibir la gracia del Perdón. Quienes ya hayáis confesado… ¡Mucho mejor!

   Era necesario que concluyésemos nuestros examen así: considerando nuestras aspiraciones. ¿Qué buscamos, en el plano de nuestra santidad y de nuestra unión con Dios? ¿Hasta dónde queremos llegar?

   En cierta ocasión, me pidió un amigo que le indicase dónde había que firmar para asegurarse el Purgatorio. Desde luego que no se lo dije, porque ese tipo de cosas no se firma. Pero deploré su mediocridad. Sé que parece humildad, y que a muchos les suena bien el discurso de quienes susurran, con voz modosita: «Como soy tan pecador, si tan sólo fuera al Purgatorio y después me dejasen la última esquinita del Cielo, sería tan feliz…»

   Vale, vale. Todos seríamos muy felices en la última esquinita del Cielo. Pero el corazón que ama de verdad no puede conformarse. Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto. Y los «perfectos» no se quedan en la esquinita: se lanzan, como niños, al cuello de Jesús, y no lo sueltan durante toda la eternidad.

   Al final, cada uno llegaremos a donde lleguemos. Pero, por aspirar… ¡Que no quede!

(TC01S)