Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

27 Febrero, 2015 – Espiritualidad digital

Con los enemigos, mejor la cerbatana

cerbatana   Hace apenas unos días estuve escuchando a una mujer que me hablaba de su hermana. La lista de insultos, improperios y quejas, acompañadas de alguna que otra palabra malsonante, fue casi interminable. Y, cuando terminó de «largar» todo lo que llevaba dentro, no fui capaz de reprenderla ni de censurar en nada sus palabras. Me di cuenta de aquella mujer quería muchísimo a su hermana, y por eso la insultaba. No podía soportar que aquélla a quien tanto amaba echase a perder su vida. Si no la hubiese amado, ni hubiera sufrido, ni la hubiera insultado. Hay insultos que están llenos de cariño.

   En otras ocasiones, sin que haga falta llegar al insulto, basta una insinuación, una ironía o un comentario sesgado para que se produzca un pecado contra la caridad. Cuando no hay amor, no es necesaria la artillería. Se hiere mejor con cerbatana.

   Todo el que esté pelado con su hermano será procesado. Ya lo veis: es dentro del pecho, en el corazón, donde se odia o se ama, se peca o se hacen méritos. Y es ese fondo del corazón el que debemos examinar en Cuaresma. Mis hermanos… ¿Son realmente mis hermanos? ¿O los veo como enemigos?

(TC01V)