“Evangelio

26 Febrero, 2015 – Espiritualidad digital

Nuestra oración de petición

oración de petición       Cuarto día de examen. Hoy consideramos nuestra relación con Dios, y lo hacemos, según nos indica el propio Señor, llevando los ojos a nuestra oración de petición.

   Pedid y se os dará (…) Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra? Pedir es propio de pobres y de niños. Somos ambas cosas.

   Sin embargo, hay formas y formas de pedir. Algunos quieren comprar los favores a Dios: «Señor, si me concedes esto, rezaré tantas oraciones y ofreceré tales sacrificios». Otros, más que pedir, parecen darle órdenes a Dios: «Señor, dame esto». Si Dios no les concede lo que piden, lo castigan: «No voy a misa porque Dios no me dio lo que le pedí». Otros piden como si tuvieran derecho a recibir: «Señor, concédeme esto, que yo soy de los buenos, de los que rezan»…

   Tú pide, que estás necesitado. Pide mucho. Pero pide como hijo, con confianza y sencillez. Sobre todo, cuando pidas, acepta la voluntad de tu Padre. Y si, en lugar de lo que pides, te concede otra cosa, recuerda que Él te ama y sabe lo que necesitas y lo que es bueno. Así serás hijo de Dios.

(TC01J)