Evangelio 2018

25 febrero, 2015 – Espiritualidad digital

La penitencia se aprende en Nínive

penitencia   Nos examinábamos el lunes sobre caridad, ayer sobre oración… Y hoy, completando la tríada cuaresmal, sobre penitencia. ¿Nos hemos arrepentido de verdad de nuestras culpas? ¿Hemos hecho lo posible por reparar?

   Los ninivitas se convirtieron por la predicación de Jonás. Y aquí hay uno que es más que Jonás. Aquellos hombres no contaban con el sacramento del Perdón. Por eso, todo lo fiaron a sus ayunos y penitencias. Dios se conmovió y los perdonó.

   Nosotros nos hemos confesado, hemos recibido la absolución… Y hemos vuelto a pecar, para retomar ese círculo entre vicioso y virtuoso.

   Si los ninivitas lo fiaron todo a sus ayunos –¡No tenían otra cosa!– puede que nosotros lo hayamos fiado todo al sacramento del Perdón. Pero no hemos hecho penitencia, ni hemos ayunado, ni nos han dolido nuestras culpas. ¡Así nos va! Por eso hemos vuelto a los mismos pecados.

   Pedid la verdadera contrición, ese dolor intenso y dulce de amor por haber ofendido a Dios. Y que ese dolor nos lleve a llorar y a reparar, esta Cuaresma, lo que hasta ahora no hemos llorado ni reparado. No dejemos que el Señor se lleve todo el castigo de nuestras culpas. Algo debería tocarnos a nosotros.

(TC01X)