Liber Gomorrhianus

19 Febrero, 2015 – Espiritualidad digital

Exceso de equipaje

Equipaje    Entrábamos ayer en el desierto, cerrábamos la puerta detrás de nosotros, y del otro lado debió quedar, definitivamente, el lastre que puede impedir la travesía: el yo. Es el peor de los equipajes, y equipaje, precisamente, es lo que no necesitamos. Nada hay peor que tratar de dar un paso cargando con un ego que pesa toneladas: «me duele aquí, no quiero esto, éste me cae mal, estoy cansado, tengo sueño»… Imposible avanzar.
    El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Es hora de poner en juego nuestra libertad, y de hacerlo con todas las consecuencias. Nadie nos obliga a hacer lo que hacemos, ni nos impone nadie el ayuno o la penitencia. Jesucristo no es un guardia o carcelero que nos lleve esposados a prisión; ni siquiera al Paraíso nos llevará a la fuerza. Si le seguimos es porque le amamos, y, sobre todo, porque nos da la gana. Pero no es compatible seguir a Jesús con cargar con el yo. Por tanto, en este segundo día de la Cuaresma, si quieres seguir adelante, hazte a la idea: descarga el ego, y carga con la Cruz. Así sí.

(TC0J)