Evangelio 2018

15 febrero, 2015 – Espiritualidad digital

Pasos que nadie dará por ti

pasos   Jesús se quedaba fuera, en descampado. Y aún así, acudían a él de todas partes. Viene a la memoria el verso del Cantar: ya se para detrás de nuestra cerca, atisba por las rejas (Ct 2, 9). Jesús nunca irrumpe violentamente en las almas, ni expolia intimidades, ni descerraja las puertas. Es capaz de saltar desde el Cielo a la Tierra en busca del hombre; pero, cuando llega, se queda a la distancia justa para que el hombre tenga que salir a su encuentro. Hay pasos que nadie, ni el propio Dios, dará por nosotros a la hora de encontrarnos con Él.

   Fíjate en el confesonario de tu parroquia. Si las cosas son como deben ser, encontrarás allí al sacerdote, esperando tu confesión. Para que ese hombre esté dentro de esa caja, ha sido necesario que el propio Hijo de Dios descienda a la Tierra, muera en una Cruz, y derrame toda su sangre. También ha sido necesario que el sacerdote dijera «sí» a la llamada, lo dejase todo, y se consagrara a Dios. Pero, después de tanto esfuerzo, si tú no das esos veinte pasos que te separan del confesonario… Todo habrá sido en vano. No lo permitirás, ¿verdad?

(TOB06)