Liber Gomorrhianus

6 Febrero, 2015 – Espiritualidad digital

La Iglesia que el mundo quiere (ironía)

iglesia   Cuando hablamos del mundo como enemigo del cristiano y de la Iglesia, somos terriblemente injustos. No hemos entendido que lo que el mundo quiere es una Iglesia sana, saludable, sonriente y pacífica; una Iglesia bien abrigada, que no se acatarre… Que no le tosa. Ahí se encuentra la fuente de todas las incomprensiones: cuando el profeta le tose al mundo, el mundo, en su deseo de contar con profetas sanos, se aplica a curar la tos del profeta por el rápido procedimiento de la decapitación.

   Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Ahí tenéis un ejemplo. Lo que realmente deseaba Herodes era colmar a Juan de honores y regalos. El Tetrarca sabía que Juan era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Incluso lo escuchaba con gusto. Por eso, el pobre Herodes sufrió muchísimo cuando Juan le tosió. Y, lleno de preocupación, lo decapitó en la cárcel.

   ¿Tiene cabida la Iglesia en un mundo como el nuestro? ¡Desde luego! Basta con que no tosa. Claro que, con tanta «salud», habrá que renegar de los mártires. Va a ser difícil mirar al Crucifijo sin sentir vergüenza. ¡Todo sea por la buena prensa!

(TOI04V)