“Evangelio

1 Febrero, 2015 – Espiritualidad digital

Reza bien

oración   En boca de un demonio, la jaculatoria se vuelve blasfemia. ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios. Por su significado, son palabras de alabanza y de reconocimiento de la bondad de Cristo. No son, necesariamente, una afirmación de su divinidad, porque la expresión «el Santo de Dios», en las Escrituras, iba dirigida, sin más, al Mesías, antes de que se revelase que sería el propio Dios encarnado. Pero las palabras del diablo, escritas sobre un papel, eran ciertas.

   El problema es que no estaban escritas sobre un papel. Fueron dichas con miedo, y arrojadas a la cara de Jesús como una piedra. «Ten cuidado, que sé quién eres. Si me haces daño, te descubriré ante todos y no podrás guardar en secreto tu identidad». Dentro de cada sílaba había un temblor, y cada vocal rezumaba odio. Ya se ve que no basta con recitar las oraciones.

   Aprende la lección. Mira bien qué alma pones en tu oración vocal. Cada padrenuestro, cada avemaría, cada credo deben llevar dentro fervor, cariño, reverencia… El corazón que empeñas en tus plegarias es el perfume de tu oración. Presta atención a lo que dices cuando rezas. Y rézalo bien.

(TOB04)