“Evangelio

30 Enero, 2015 – Espiritualidad digital

Esos tiempos de Dios tan conflictivos

tiempos de Dios   Nos cuesta aceptar los tiempos de Dios; hable de esa «cachaza» con que parece que el Señor atiende nuestras súplicas, tomándose, para todo, un tiempo que nunca llega… O quizá puede que me esté refiriendo a nuestras prisas y a nuestra ansiedad. Todo lo quisiéramos «ya». Y Dios, sin embargo, nos lo da «luego». ¡Y vaya «luego»!

   Reprendes a tu hijo, y quisieras que tu hijo aprendiese de inmediato la lección; que nunca volviera a equivocarse. Pero vuelve a hacerlo mal, y tú te rebelas. Hablas de Dios a un amigo, y quisieras que tu amigo se confesara a las dos horas de escucharte. Pero han pasado dos años, tu amigo sigue sin creer, y tú te rebelas.

   La semilla germina y va creciendo (…), la tierra va produciendo la cosecha ella sola. ¿Imaginas que alguien, tras sembrar la semilla, se quedara observando la tierra durante días, esperando impaciente el fruto, y, en cuanto viese asomar el tallo, tirase de él con fuerza para hacerlo crecer a toda prisa? Arruinaría la planta, ¿verdad? Y todo por no querer aceptar los tiempos de la tierra. Pues así eres tú con los tiempos de Dios, con tus amigos, y con tus hijos.

(TOI03V)