Liber Gomorrhianus

28 Enero, 2015 – Espiritualidad digital

Un desayuno potente

desayuno   Si dedico cada día doscientas palabras a comentar el evangelio de la misa, es porque creo que ese mensaje, entregado a nosotros por Dios cada mañana, es el alimento que debe nutrir nuestras almas hasta la noche.

   Son los que reciben la simiente en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha de treinta o del sesenta o del ciento por uno. Al escuchar atentamente el evangelio y guardarlo en el corazón al comienzo de cada jornada introducimos en el alma la fuerza necesaria para transformarnos por dentro y convertirnos, poco a poco, en otros Cristos.

   Estas palabras que os dejo en esta página no son el evangelio; tan sólo quisieran ser una ayuda a su comprensión. Si tuviera que escribir un manual de uso de esta web, lo haría en pocas líneas: antes de leer estos comentarios, debéis leer el evangelio al que se refieren. Mi consejo es que lo hagáis la noche anterior, y por eso los cuelgo dos horas antes de que finalice el día. Después, al despertar, bastará con recordar lo que hemos leído, y convertir la Palabra de Dios en desayuno. Ya sabéis: un desayuno potente da fuerzas para el día entero.

(TOI03X)